INSECTICIDAS Y ACARICIDAS

Sustancias en diferentes formatos, cuya misión es la eliminación de insectos y ácaros que pueden resultar un riesgo para la salud de cultivos, animales y humanos. En esta categoría Mascampo se centra en insecticidas y acaricidas directamente relacionados con las plantas porque nuestro objetivo es salvaguardar las explotaciones de los riesgos a las que están expuestas y conseguir maximizar su producción y rentabilidad. Para ello contamos con productos de las mejores marcas, su prestigio es garantía de éxito a buen precio.

INSECTICIDAS Y ACARICIDAS Hay 40 productos.

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Posiblemente el origen de la existencia de estos productos no se debe a la intención del hombre de proteger sus cosechas, más bien su origen fue protegerse a ellos mismo o a animales. Sin embargo, su aplicación en la agricultura no sólo está completamente extendida, sino que se hace imprescindible para garantizar  producciones lo suficientemente productivas para alimentar la población mundial y satisfacer la demanda que llega por parte de la ganadería.

El trabajo de los insecticidas y acaricidas es eliminar insectos y ácaros. Por sus características peculiares unos y otros no tienen las mismas propiedades y esto significa que necesitamos productos distintos y específicos según sean insectos o ácaros. Aunque hay algunos productos polivalentes, lo ideal es ver las recomendaciones de cada sustancia en función de la especie que necesitemos eliminar. De este modo nos aseguramos conseguir el producto que más eficaz resulte dadas las características del cultivo y de la plaga.

En el siglo XX se experimenta un gran desarrollo de las industrias que se dedican a la realización de compuestos de síntesis. Por supuesto, estas sustancias son muy efectivas al conseguir fácilmente el objetivo para el que fueron creadas. Sin embargo, a su vez resultan  extremadamente peligrosas para el medio ambiente  y esto hace que posteriormente, se centren todos los esfuerzos en la elaboración de otros tipos de sustancias cuyos orígenes sean compuestos más naturales, que respeten el entorno y que tenga la propiedad de ser selectivos.  La especificidad es la propiedad de insecticidas y acaricidas de seleccionar sólo y exclusivamente la especie a eliminar. De esta manera, resultan inofensivos para los organismos a los que no pretende dañar. Es un atributo muy valorado por la importancia que tiene para la sostenibilidad del medio ambiente.

Otro tema fundamental es la protección del ser humano frente a la aplicación directa de estas sustancias y frente al consumo posterior de alimentos que han sido tratados con ellos.  Para conseguir este importante propósito, es significativamente importante que el compuesto haga efecto con dosis lo más reducidas posible y más importante aún, es que no permanezca en el tiempo, es decir, que tras un periodo de tiempo desaparezca del medio en el que se aplicó. Este atributo de los insecticidas y acaricidas protege a la vez al hombre o animal que consume lo cultivado y a las especies polinizadoras. Además, resulta vital que no deje rastros en los tejidos de animales e insectos que afecten a la cadena trófica natural.

Una vez conocemos como deben actuar, se puede sacar la conclusión de que es difícil que cumplan objetivos comunes, especialmente por su especificidad. Por este motivo MasCampo ofrece una amplia gama según el tipo de artrópodo a eliminar y la etapa de desarrollo en la que se encuentre. No necesita el mismo tratamiento un insecto si está en su etapa de larva que de huevo. Y por consiguiente tampoco es el mismo si se trata de un organismo adulto. Encontrar el tratamiento adecuado es vital para la protección del cultivo. Desde MasCampo podemos ayudarte. Consúltanos.

Dentro de la categoría y en función de la forma de actuación, nos encontramos con insecticidas de contacto, ingestión y respiración o combinaciones de los anteriores. Dependiendo del tipo utilizado nos encontramos que ni siquiera es necesario que el organismo a eliminar, entre en contacto con las sustancias, sino que tarde o temprano, por su necesidad natural de alimentarse se irá contagiando y el tratamiento conseguirá su objetivo sin provocar daño alguno a la cosecha ni al consumidor posterior.

Una vez más apelamos a la responsabilidad del agricultor. La aplicación de estas sustancias de forma inadecuada puede provocar intoxicación en humanos, animales y plantas. Es imprescindible que la persona responsable del empleo de sustancias de este tipo, tenga los conocimientos requeridos o en su caso que consulte a un profesional del tema. Es necesario seguir siempre las instrucciones de uso y dosis que los fabricantes proponen en el etiquetado de sus productos. Si tienes dudas, contacta con nosotros, estaremos encantados de poder ayudarte.